In Estrategia

Muchas empresas pequeñas y medianas no cuentan con el presupuesto suficiente como para competir con empresas más grandes. Pero aun así necesitamos conectar con nuestra audiencia y ganar nuevos clientes. Afortunadamente, hay una manera de conseguir esta atención sin importar cuál sea nuestro presupuesto límite: convertirnos en narradores.

¿Por qué la narración de historias aumenta el número de ventas?

Cada vez que leemos o escuchamos una historia creíble y convincente, nos ponemos en situación, como si estuviésemos experimentando esas sensaciones en la vida real.

Contar historias no cuesta dinero y es algo que todos podemos aprender. Además, es una manera de llegar al cliente desconfiado y cansado de tanto anuncio pagado.

Las personas vivimos ocupadas, no nos gustar perder el tiempo viendo anuncios de venta, en cambio, siempre tenemos tiempo para ponernos al día con los cotilleos en el trabajo o para echar un ojo a las nuevas entradas de Facebook de nuestros amigos. Siempre hacemos hueco para historias convincentes.

Si incluimos historias en las estrategias de marketing atraeremos más clientes, conectaremos emocionalmente con ellos y generaremos una relación de confianza y fidelidad. Aquí hay seis cosas que debes saber a la hora de realizar un Storytelling:

Un protagonista

Una buena historia necesita un héroe para que la audiencia no pierda el interés.

¿Quién es el protagonista? Podemos creer que nuestra marca debe ser la protagonista porque es la que va a solucionar los problemas de la audiencia, pero esto no es así. La audiencia busca a alguien con quien conectar y poder identificarse, alguien como ellos, humilde o vulnerable, para que les genere confianza. Las mejores historias de marketing muestran al cliente como el héroe. El héroe tiene una meta y un sueño, igual que la audiencia, que se va a imaginar a sí misma como el protagonista de la historia y va a querer conocer la solución que le propone nuestra marca.

Mucho en juego

Las historias necesitan drama, y para conseguirlo tiene que haber mucho en juego, sino la audiencia se aburre.

Lo que esté en juego tiene que ser alto, hay mucho que ganar si el héroe tiene éxito, y mucho que perder si no lo logra. Si Harry Potter no hubiese derrotado al Basilisco en la Cámara Secreta, hubiesen muerto más alumnos de Hogwarts.

En nuestro no caso no puede terminar así, pero es importante que el narrador de historias muestre las consecuencias y lo que ganarían, como cambiarían sus vidas si se uniese a nosotros.

Una buena descripción

Son los detalles, el color, las imágenes, el sonido los que dan vida a nuestra historia. La audiencia necesita los detalles para poder imaginarse la historia en sus cabezas y para que perdure en su memoria.

Gancho convincente

El tiempo es limitado y el cliente es exigente. Hay que comenzar las historias con un estallido, que inmediatamente intrigue y enganche a seguir la historia.

Una manera de aprender a abrir tu historia consiste en analizar un programa o serie de TV que te haya enganchado, pregúntate cómo comenzó la historia y qué fue lo que te atrapó. Un gancho anima a la audiencia a continuar con la historia. En Juego de Tronos, los caminantes blancos sirven de gancho desde la primera temporada, al igual que la frase “Se acerca el invierno”.

Conflicto

Una gran historia requiere lucha. Cuando las probabilidades están en contra del protagonista y cuando un enemigo se interpone en su camino, la historia se vuelve más interesante.

Nuestro objetivo es convertir al cliente en el héroe, por lo que debemos hablar sobre las dificultades a las que se está enfrentando el héroe, y que nuestra empresa le ayudará a resolver. El enemigo puede ser la competencia.

Un buen final

Una buena historia debe tener un planteamiento, un nudo y un desenlace. Un final malo (o sin final) es una de las cosas que más frustra a la audiencia.

El final es la clave, por lo que es conveniente que comencemos a escribir desde el final, es decir, sabiendo el final, así llegaremos de manera más convincente. Ciudadano Kane no hubiese sido lo mismo sin ese final que hizo que cambiásemos la visión sobre el personaje de Kane al revelarse que Rosebud estaba relacionado con su niñez

Una vez tengamos planteado nuestro storytelling, debemos pensar cuál es el siguiente paso que queremos que tome la audiencia después de haber visto el mensaje de marketing, y en base a ellos incluiremos un botón de compra, suscripción, contacto,etc. Conviene añadir una frase impactante que resuma nuestra proposición.

Si tomas nota de estos seis principios, podrás convertirte en un buen narrador de historias.

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